Hoy te presentamos un proyecto de costura DIY súper fácil: cómo hacer un saco térmico de semillas; es perfecto para usar si tienes una contractura muscular, dolores en las articulaciones, cólicos, migraña o simplemente para relajarte un rato.
Descubre cómo crearlo y disfruta de sus beneficios.
Comencemos con los materiales que necesitarás para este proyecto:
✿ Tela de paño de 40 x 40 cm, esta tela te ayudará a conservar el calor del saco.
✿ Aguja universal Schmetz – Calibre 90/14
✿ Hilo
✿ Clips asombrosos o alfileres
✿ Marcador para tela, regla, tijeras
✿ Equipo básico de costura
✿ Máquina de coser
✿ Semillas de trigo, linaza o lentejas (750 g aproximadamente)
✿ Opcional: bolsitas de té de manzanilla canela o lavanda
Cómo hacer un saco térmico de semillas paso a paso
1.- Para empezar mide y marca un cuadrado de 40 x 40 cm en la tela, luego córtala.
Si deseas, puedes aumentar o disminuir las medidas del rectángulo; la medida final de este proyecto es 38 x 19 cm.
2.- Dobla el lienzo de tela a la mitad, enfrentando el derecho. Fija los costados con clips o alfileres.
3.- Si tienes poca experiencia cosiendo, marca una línea de costura a 1 cm del borde de los lados cortos del rectángulo y cose sobre la línea con una puntada recta, largo 3 o 3.5.
Remata muy bien las costuras al inicio y al final, para prevenir que se descosa.
5.- Con un lado aún abierto, marca 1 cm sobre el borde. Divide el rectángulo en tres partes iguales y marca las líneas.
4.- Abre las costuras con la plancha, corta las esquinas sin pasar por la línea de costura.
Después voltea la pieza al derecho. El paño es una tela gruesa, plancha para asentar las costuras.
6.- Cose cada una de las divisiones con puntada recta, rematando muy bien al inicio y al final de cada costura.
Nota: Recuerda usar un hilo de buena calidad para que las costuras sean más resistentes.
7.- Ahora tendrás el costalito dividido en 3 secciones, llena a la mitad cada sección con las semillas de tu elección y el contenido de un sobrecito de té.
Cierra la abertura cosiendo sobre pespunte en el doblez del borde con puntada recta muy pegada a la orilla de la tela.
Mientras la máquina alimenta la tela, carga y dirige la tela con tus manos para que la máquina no se fuerce por el peso de las semillas.
Al cerrar el saco, el relleno debe quedar suelto dentro del costalito para que se acomode mejor a la zona en que lo vayas a aplicar.
Con estos sencillos pasos habrás terminado de hacer tu saco térmico de semillas.
Las medidas que te dimos puedes modificarlas para que el saco se amolde mejor si vas a usarlo para una zona específica.
Puedes usarlo en diferentes zonas del cuerpo, solo debes calentarlo 1 o 2 minutos en el microondas y colocarlo en la zona de tu elección (espalda, cuello, zona lumbar, etc.) Las semillas harán que el calor se mantenga por más tiempo para que puedas disfrutarlo hasta que poco a poco se vaya enfriando.
Nota: Al calentarlo, verifica que esté caliente al tacto (sin llegar a quemar la piel) y colócalo directo sobre la zona que quiera.
¡Y ahí lo tienes! Tu propio saco térmico de semillas listo para brindarte alivio. Este proyecto DIY no solo es práctico, sino que también será un gesto de autocuidado pensado especialmente para ti y tu salud. ¡Disfruta de sus beneficios!
